Emozilandia
¡emoziónate soñando!
¡emoziónate soñando!
emoZilandia es un universo mágico lleno de canciones, historias y criaturas únicas (Beetzi, Zireny, Dragonzi, Ozi, entre otros), creado para que los niños y no tan niños aprendan a conservar valores y a expresar sus emociones de una manera divertida y cercana al mundo. Canciones y cuentos pegajosos que entretienen mientras transmiten valores. Historias mágicas que ayudan a los niños a identificar emociones como alegría, tristeza, miedo o enojo, y a transformarlas en aprendizajes. Personajes entrañables con los que los niños y papás se identifican, que modelan conductas positivas y refuerzan la empatía.
Contenido seguro, libre de violencia y diseñado para estimular la creatividad y la imaginación y conservar los valores. emoZilandia ayuda a abrir conversaciones sobre emociones, valores y amistad. Papás e hijos pueden cantar, bailar y reflexionar juntos.
Convierte los viajes en coche en momentos mágicos: con la playlist de emoZilandia.
Sentir no es un problema; es información.
No enseñamos a los niños a controlar sus emociones antes de entenderlas. Primero se nombran, después se acompañan.
Cada emoZión tiene un lugar seguro.
En emoZilandia no hay emociones "buenas" ni "malas" hay un personaje para cada una, porque todas merecen espacio.
Se aprende jugando, no explicando.
Un niño no necesita un sermón sobre el enojo. Necesita una canción, un personaje y una historia que le hagan sentido.
Decimos lo que sentimos, sin disfraz.
Beetzi, Zireny, Dragonzi y Ozi no fingen estar bien cuando no lo están — le enseñan al niño que decir la verdad sobre lo que siente también es un acto de valentía.
El adulto también acompaña, no solo el niño.
No dejamos a los papás solos con el "¿y ahora qué hago?". Cada personaje también les da a ellos una herramienta simple para usar en casa.
Un amigo no arregla lo que sientes; se queda contigo mientras lo sientes.
BeetZi, Zireny, DragonZi y OZi no son solo compañeros de aventuras: son la prueba de que se puede estar triste, enojado o asustado y aun así no estar solo.